El Centro de Arte Hortensia Herrero (CAHH) de Valencia se convierte en escenario de una de las exposiciones más esperadas del año: la llegada del artista alemán Anselm Kiefer, figura clave del arte contemporáneo europeo. Su imponente obra Danaë, de más de 13 metros de ancho, se inspira en la terminal del aeropuerto de Tempelhof (Berlín), construido durante el régimen nazi, y plantea una reflexión sobre la memoria, la historia y la belleza que surge del colapso.
Con esta muestra, Kiefer invita al visitante a recorrer la tensión entre la historia y la creación artística, entre la ruina y el renacimiento. Su lenguaje visual, cargado de referencias mitológicas y poéticas, transforma materiales como el plomo, el cemento o la ceniza en una experiencia sensorial y simbólica única.
La exposición no se limita a esta pieza monumental: el CAHH desplegará varias obras inéditas del artista a lo largo de seis salas, en un diálogo constante entre arte, arquitectura y memoria colectiva. Este ambicioso proyecto podrá visitarse desde abril de 2026 hasta finales de ese año, consolidando a Valencia como un nuevo punto de referencia en el mapa internacional del arte contemporáneo.
Para la coleccionista y mecenas Hortensia Herrero, esta exposición representa un paso más en su apuesta por acercar el arte de primer nivel al público. Su centro, ubicado en el restaurado palacio de Valeriola, suma ya cientos de miles de visitantes y se posiciona como uno de los espacios culturales privados más activos de España.
La llegada de Danaë a Valencia no solo marca un hito artístico, sino también un encuentro entre la memoria histórica y la creación contemporánea, una oportunidad para mirar al pasado con los ojos del presente y entender que el arte sigue siendo una herramienta de reflexión y transformación.